La producción de biometano en Europa ha crecido significativamente en los últimos diez años, alcanzando 4.3 mil millones de metros cúbicos en 2024. El creciente volumen de biometano tiene repercusiones en la regulación de las redes de gas. Esto plantea la pregunta: «¿Quién pagará los costes asociados?». En este informe, Ivan-Petar Yovchev examina los modelos de asignación de costes para las conexiones de biometano y lo que implica para el futuro desmantelamiento de las redes de gas. 

Al crear nuevos marcos normativos para el biometano, las autoridades tienen la oportunidad de garantizar que el biometano producido de forma sostenible se destine a los sectores donde más se necesita y donde la electrificación no es viable, como en las industrias siderúrgica y química. Mediante una mejor planificación a largo plazo y una planificación integrada de la red, la producción de biometano puede ubicarse más cerca de los futuros usuarios, evitando así la necesidad de mantener extensas redes de gas. Del mismo modo, mediante un análisis riguroso, los reguladores pueden distribuir de forma más equitativa los costes asociados al biometano. 

Este documento también está disponible en inglés.

Imagen destacada por Dario Egidi